Control Resonant Review: ¿Obra Maestra de Remedy?

"Control Resonant es un juego de acción con una identidad visual única pero no es un juego perfecto. Te dejamos el análisis de lo nuevo de Remedy Entertainment.

Control Resonant no brilla únicamente por su apartado visual: estamos ante una secuela que se atreve a cambiar de género por completo. Dejamos atrás la acción y los disparos con Jesse. En su lugar, llega un combate agresivo cuerpo a cuerpo de estilo hack and slash. Hay que aplastar a decenas de enemigos al mismo tiempo para salir con vida.

No es la primera vez que lo hace el estudio. Ya había ocurrido con Alan Wake, que pasó de ser un juego de acción a una experiencia de terror psicológico sumamente escalofriante e inmersiva. Sin embargo, ese cambio de género tiene un costo. Al comienzo, el combate se siente lento y repetitivo, algo que puede generar dudas en las primeras horas. Por suerte, si hay algo que Control Resonant hace bien, es evolucionar, y entre más avanzas, mejor se pone.

A nivel de diseño, recorrer esta versión distorsionada de Manhattan es una auténtica locura. Lo más sorprendente es que no hay señalizaciones ni indicadores que te lleven de la mano. Y eso que se trata de un escenario bastante amplio, sin una historia completamente lineal. Aquí hay libertad absoluta, y perderse en las calles de la ciudad es parte de la magia.

Este cierre de año está bastante cargado de lanzamientos AAA de altísimo calibre. Puedes ver varios en nuestro top de los mejores juegos de septiembre 2026. Aun así, Control Resonant ha sido uno de los juegos de acción más disfrutados de 2026. No sería descabellado que alcance varias nominaciones en The Game Awards 2026, específicamente por su apartado visual y dirección de arte.


Historia

Antes de profundizar, una aclaración: no habrá spoilers, solo el contexto necesario sobre de qué trata Control Resonant.

Dylan Faden toma el control

Lo primero que hay que saber es esto: aunque esta secuela expande el universo de Remedy, no es obligatorio haber jugado la primera entrega. No lo necesitas para entenderla ni para disfrutarla. El juego construye su propia identidad de forma fantástica. Haber jugado el título de 2019 ayuda a captar guiños y a profundizar en el lore, pero no es un requisito. Los desarrolladores incluyeron en el menú principal un resumen excelente con los eventos clave del primer juego.

Esta vez dejamos a Jesse de lado para tomar el control de su hermano, Dylan Faden. La historia arranca en el momento en que Dylan despierta tras un intento desesperado de Jesse por traerlo de vuelta. Aunque ella está físicamente ausente durante gran parte de la trama, se mantiene presente dentro de la mente de Dylan. Todo gracias al vínculo tan especial que comparten. Por esta razón, el objetivo inicial es salir a buscar a su hermana. Esa misión personal rápidamente escala hacia un problema masivo: salvar a la ciudad de Manhattan.

Una ciudad fuera de control

En el juego original, toda la acción transcurría dentro de la Casa Inmemorial, un edificio invadido por entidades como el Hiss y el Moho. En esta entrega, todo se ha salido literalmente de control: esas amenazas escaparon del edificio y se expandieron por todo el distrito de Nueva York. A esto se suma una nueva entidad cósmica que alteró las leyes de la física y dejó a Manhattan completamente patas arriba.

En su búsqueda, Dylan termina forzado a colaborar con la FBC, la Oficina Federal de Control. No lo hace porque quiera estar ahí. Lo obligan a demostrar que ya no es una amenaza, tras los crímenes que cometió bajo el dominio del Hiss. Dentro de la agencia nadie confía en él, pero tampoco tienen opción: sus habilidades sobrenaturales son la única herramienta que les queda. Así se convierte, casi por accidente, en la última esperanza de la ciudad.


Exploración

Si hay que quedarse con un apartado del juego, es la exploración.

Un Manhattan hecho para perderse

Lo que logró Remedy al construir este mundo semiabierto dentro de Manhattan es simplemente brillante: la dirección de arte está a otro nivel. El diseño de niveles, en cambio, es tan ambicioso que al principio cuesta trabajo asimilarlo. Es evidente que el estudio se inspiró en Inception o incluso en las secuencias de la dimensión espejo de Doctor Strange.

Estos elementos funcionan de maravilla con la increíble movilidad del protagonista. Dylan puede flotar en el aire, hacer dobles saltos y desplazarse rápido en cualquier dirección. Conforme avanzas, vas desbloqueando muchas otras habilidades útiles tanto para moverte como para el combate. Control Resonant no es un juego de mundo abierto, pero sí tiene distritos y zonas abiertas por donde puedes moverte con total libertad. La exploración se siente natural, nunca forzada. Hay tramos más lineales dentro de ciertas misiones. Pero la mayor parte del tiempo, la decisión de seguir la historia o perderte explorando Manhattan es tuya. Pasadas unas 10 horas de juego, cuando ya conoces bien el mapa, el juego te facilita las cosas. Añade portales que funcionan como puntos de viaje rápido.

Edificios por explorar y secretos escondidos

Remedy tomó la decisión correcta al no intentar hacer un mundo abierto gigantesco. Esa decisión les permitió evitar los típicos edificios clonados o las zonas vacías que solo están ahí para rellenar. En cambio, apostaron por un mapa más compacto, pero con muchos edificios que en verdad puedes explorar por dentro. Para entrar a algunos necesitarás llaves, resolver acertijos en las puertas, o buscar entradas traseras escondidas en callejones oscuros. Vale la pena buscarlas: ahí dentro hay historias secundarias, fragmentos del pasado de Dylan y recompensas para mejorar a tu personaje. Por ejemplo, en un departamento abandonado es posible encontrar varios instrumentos musicales tirados por todos lados. Al ponerlos en su lugar correcto, se desbloquea una pequeña historia sobre los gustos de Dylan.

El Shift y los rompecabezas ambientales

Una vez que aprendes a utilizar el Shift, todo el mundo de Control Resonant cobra sentido. Si estás frente a un rascacielos, o una calle con la geometría completamente invertida, el Shift reacomoda el eje de gravedad. De pronto puedes caminar por las paredes o por los techos como si nada. A esto se suman otros poderes sobrenaturales que permiten engancharte a distintos puntos de la ciudad para desplazarte con mayor facilidad. Muchos niveles se sienten como auténticos rompecabezas ambientales, verdaderos laberintos distorsionados. Necesitarás usar el Shift una y otra vez para no dar vueltas en círculo.

Si tienes problemas con la perspectiva o te marean este tipo de escenarios, el juego puede sentirse frustrante. Sin embargo, el diseño es tan bueno que no hace falta un mapa, flechas ni paredes pintadas de amarillo para entender hacia dónde ir. Funciona incluso con el HUD desactivado por completo.

El único punto negativo de la exploración es que, a veces, el mapa se siente demasiado saturado de enemigos. Tener que limpiar una y otra vez las mismas zonas puede terminar sintiéndose cansado, incluso repetitivo, conforme pasan las horas.


Combate

El sistema de combate de Control Resonant es bueno, pero está lejos de ser perfecto. Las primeras horas pueden sentirse torpes y hasta un poco frustrantes: el desarrollo es lento. Repetir el mismo patrón de ataque contra los mismos enemigos puede hacer que todo se sienta repetitivo. Es el punto más débil del juego si lo comparamos con la exploración o el diseño de niveles. Aun así, cumple su función al integrar elementos RPG, y mejora muchísimo conforme avanza la campaña.

El Aberrante y sus tres formas

A diferencia de Jesse, que peleaba principalmente a distancia con armas de fuego, Dylan usa el Aberrante. Es un arma metamórfica de cuerpo a cuerpo capaz de cambiar de forma en tiempo real para soltar ataques devastadores a corta distancia. Se apoya en tres piezas clave. Las formas primarias son la primera gran decisión dentro del juego, ya que se juega con ellas varias horas sin poder cambiarlas. Las formas secundarias entran en juego para golpes fuertes y contundentes. Y los finalizadores de combo son los que realmente le dan variedad al combate. En plena ráfaga de cortes con espadas dobles, el arma puede transformarse al instante en puños, un mazo, una espada larga o un látigo. Todo ocurre dentro de la misma secuencia de botones.

El problema es que todo esto tarda en desbloquearse, e incluso algunas nuevas variantes de enemigos demoran mucho en aparecer. La buena noticia es que esta monotonía se rompe una vez que empiezas a desbloquear nuevas pasivas, talentos, artefactos y habilidades para Dylan. Ahí es donde el ritmo de las peleas cambia y se vuelve agresivo e intenso: la pantalla se llena de enemigos con facilidad. El juego exige pensar con algo de estrategia. Hay que identificar y eliminar primero a los líderes de cada grupo, porque son los que mantienen con vida al resto de la oleada. También es clave prestar atención a la barra de aturdimiento de los enemigos, que se llena con combos y ataques pesados. Al completarla, puedes rematar sin piedad.

No hay desvíos, bloqueos ni pociones de vida: la agresividad es la única opción de sobrevivir. Si te quedas quieto, estás muerto, y más si estás en medio de una batalla contra los Resonantes.

Los Resonantes, los jefes del juego

Los Resonantes son jefes colosales repartidos por todo Manhattan, humanos afectados gravemente por la resonancia del Hiss. No aparecen de forma lineal: puedes ir directo a cazarlos si quieres, aunque en algún punto de la historia es obligatorio eliminarlos para avanzar. Cada vez que derrotas a uno obtienes una nueva habilidad, y puedes llevar hasta tres equipadas al mismo tiempo. Las opciones van desde crear una barrera de rocas para azotar enemigos, hasta golpear el suelo para hacer daño en área. También puedes dar daño elemental de fuego a tus armas por unos segundos.

Visualmente, tanto los Resonantes como sus escenarios son sobresalientes, y dan pie a batallas realmente épicas. Sin embargo, algunos de estos enfrentamientos tienen fallas de inteligencia artificial bastante notorias. Hay jefes que de repente dejan de moverse o se quedan parados sin reaccionar a los golpes. Fuera de esos detalles puntuales, las peleas contra jefes mantienen un buen nivel de reto. Obligan a sacarle el máximo provecho a la movilidad y a los poderes sobrenaturales de Dylan.


Progresión

El mundo sube de nivel, no Dylan

Una de las cosas que más identidad le da a Control Resonant es su progresión, muy distinta a lo acostumbrado en los juegos de rol. Dylan Faden no sube de nivel como tal: lo que progresa aquí es el mundo. Las áreas semiabiertas van subiendo de nivel conforme completas actividades, derrotas grupos de enemigos, descubres historias secretas, abres cofres o derrotas Resonantes. Todo eso otorga puntos de experiencia que sirven para elevar el nivel de esas zonas. A medida que suben, los enemigos se vuelven más agresivos, con variantes nuevas, más vida e inmunidades o armaduras.

Mejoras para el Aberrante, artefactos y talentos

La buena noticia es que sí hay una forma de que Dylan se vuelva más fuerte con el tiempo. Cada variante del Aberrante tiene su propio árbol de habilidades, con pasivas y mejoras importantes. Se puede mejorar hasta cinco veces usando los materiales y recursos recolectados en el camino. Por todo Manhattan hay tiendas donde gastar los puntos ganados en batalla, ya sea en materiales o en ítems para el árbol de habilidades. Esto permite reasignar los puntos, resetear decisiones y probar otros estilos de juego.

A esto se suma que Dylan puede equipar hasta tres artefactos al mismo tiempo. Son objetos con estadísticas y mejoras pasivas, fabricados con los recursos que se consiguen al derrotar enemigos. Y luego están los talentos: un árbol de habilidades ramificado que brinda un montón de ventajas durante los enfrentamientos. Se obtienen al completar misiones o subir el nivel de las zonas. Este sistema de talentos es justo el que ayuda a que el combate se sienta cada vez mejor con el paso de las horas. Sin embargo, esa sensación de tener un sistema completo debería llegar desde el principio, y no ir apareciendo poco a poco.


Apartado visual y rendimiento

Si hay algo de lo que no hay ninguna queja, es el apartado visual. Control Resonant sorprende muchísimo en este sentido: el diseño de niveles es impecable. Remedy Entertainment construyó un mundo como pocas veces se ha visto en los videojuegos. Hoy en día hay muchos motores gráficos avanzados, como Unreal Engine 5, uno de los más usados tanto por grandes producciones como por estudios independientes. El motor propio de Remedy, Northlight, está totalmente a la altura.

La prueba se hizo en PC, con una RTX 5090, en ajustes máximos y a 4K en un monitor OLED. Se activaron generación de fotogramas, DLSS, Path Tracing y ray tracing al máximo. El resultado es simplemente impresionante. Conviene disfrutarlo en un monitor OLED, ya que gran parte del mundo mantiene un tono oscuro. Los colores de alto contraste, como rojo, amarillo y azul, se aprecian mejor ahí.

Control Resonant es un título extremadamente exigente: a las pocas horas de juego las temperaturas empiezan a subir más de lo normal. Por eso se optó por bajar algunos ajustes y jugarlo en DLSS modo calidad. A pesar de ser tan demandante, la estabilidad fue excelente: no hubo cierres inesperados, solo alguna caída puntual de fotogramas y muy pocos congelamientos.


Puntos fuertes y débiles

✅ Puntos fuertes

  • Cambio radical de género respecto a la primera entrega, sin perder la identidad de Remedy.
  • Diseño de niveles y dirección de arte sobresalientes, con un Manhattan distorsionado único en su tipo.
  • Exploración libre y natural, sin necesidad de indicadores ni mapas intrusivos.
  • El Shift y las habilidades de movilidad hacen que recorrer la ciudad se sienta espectacular.
  • Sistema de progresión original, centrado en el nivel del mundo en lugar del personaje.
  • Apartado visual y motor Northlight a la altura de las mejores producciones actuales.
  • Estabilidad excelente en PC de gama alta, pese a ser un juego muy exigente.

⚠️ Puntos débiles

  • El combate se siente lento y repetitivo durante las primeras horas.
  • Algunas nuevas variantes de enemigos y mecánicas tardan demasiado en desbloquearse.
  • El mapa puede sentirse saturado de enemigos, con limpiezas repetitivas de las mismas zonas.
  • Fallas de inteligencia artificial notorias en algunos jefes Resonantes.
  • Requiere hardware de gama alta para aprovechar al máximo su apartado gráfico.

Conclusión y calificación

En general, Control Resonant es un juego realmente divertido, con un concepto único y bastante difícil de llevar a un videojuego. Se nota que Remedy Entertainment se retó a sí mismo al construir este título. Sus escenarios y mecánicas cambian por completo la experiencia respecto a su predecesor.

Es una obra que pudo haber sido perfecta, pero la repetitividad del combate y una progresión con el ritmo mal ajustado le terminan pasando factura. Eso lo baja de “juego perfecto” a “muy buen juego de acción”. Aun así, la recomendación se mantiene firme.

Calificación ReviewMe: 8.7/10 — tomando en cuenta su historia, jugabilidad, gráficos, animaciones y diseño sonoro, Control Resonant se consolida como uno de los juegos de acción favoritos de 2026, en un año que de por sí ha sido impresionante para la industria.


Preguntas frecuentes

¿Es necesario haber jugado el primer Control para entender Control Resonant? No, el juego está diseñado como una experiencia independiente, con un resumen de los eventos clave del primer título disponible desde el menú principal.

¿Quién es el protagonista de Control Resonant? Dylan Faden, hermano de Jesse Faden, protagonista del Control original.

¿Control Resonant tiene mundo abierto? No exactamente: cuenta con distritos y zonas semiabiertas con libertad de exploración, pero no es un mundo abierto tradicional.

¿Cómo es el sistema de combate de Control Resonant? Es un hack and slash cuerpo a cuerpo centrado en el Aberrante, un arma metamórfica, sin bloqueos, desvíos ni pociones de curación.