Gears of War: E-Day Review ¿El Mejor Gears de la Saga?

Gears of War E-Day review: historia, combate, Horda Locust, rendimiento y nuestra calificación. ¿Es el mejor Gears of War de la historia?

Pocas veces un videojuego deja un nudo en la garganta. Esta reseña arranca con una mezcla extraña de emociones. Por un lado, está la felicidad de ver la saga en uno de sus mejores momentos. Por el otro, hay una profunda tristeza, porque es una historia que muestra el dolor y el coraje necesarios para sobrevivir a una catástrofe de esta magnitud.

Aplastar sin piedad a la Horda Locust y salvar miles de vidas no impide que, al terminar la campaña, uno se sienta completamente derrotado. La actuación de Marcus Fenix, Dominic Santiago y las nuevas caras del Pelotón Bravo es impecable. El doblaje en español latino se siente como la mejor versión disponible. Todo esto se complementa con secuencias cinematográficas, efectos visuales, animaciones y un diseño sonoro que supera todo lo visto antes en un Gears of War.

A nivel técnico, Gears of War: E-Day es impresionante. The Coalition explotó las capacidades de Unreal Engine 5 para entregar uno de los despliegues gráficos más potentes de esta generación, aunque a costo de un rendimiento exigente. The Coalition intentó regresar a las raíces de la franquicia. Sin embargo, terminó apostando por una estructura híbrida que deja sensaciones agridulces.

Con todo y sus tropiezos, E-Day es uno de los exclusivos más fuertes que ha tenido Xbox en los últimos años: una historia que duele, un apartado técnico que impone y una campaña que sacude hasta el final.


Historia

Lo primero que hay que dejar claro es que Gears of War: E-Day es una historia de origen. Es una precuela que transcurre catorce años antes del primer Gears of War. Por esa razón, aquí evitamos entrar en grandes detalles para cuidar los spoilers, ya que es un título que recibirá tanto a nuevos jugadores como a veteranos que tanto habían esperado este momento.

El Día de la Emergencia es mucho más brutal de lo que imaginamos. Fue el momento exacto en que la Horda Locust emergió de las profundidades para atacar brutalmente a la humanidad. Lo que empezó como un simple temblor terminó siendo un ataque militar masivo y coordinado. En cuestión de horas, arrasó con las ciudades más importantes del planeta Sera, incluida Kalona, el escenario principal de esta entrega.

El prólogo y un Pelotón Bravo al límite

El prólogo arranca con muchísima fuerza, casi como si fuera una película de terror. Nos sitúa momentos antes de la invasión, donde Marcus Fenix y Dominic Santiago recuerdan a Carlos, hermano de Dom y mejor amigo de Marcus, cuya trágica pérdida está muy presente en la trama. Tras años de conflicto, apenas empiezan a imaginar cómo sería una vida como civiles. Pero ese breve momento de paz se interrumpe de golpe por la señal de emergencia de la CGO.

Esta vez no vemos a los veteranos duros de siempre: la historia los lleva al límite. Marcus se desmorona, Dom pierde la cabeza, e incluso el novato del grupo toma protagonismo. Un gran acierto de The Coalition es el tiempo en pantalla que le dio a Mags Carter y a Lucas Reyes. Ambos, como parte del Pelotón Bravo, cuentan quiénes eran antes de la invasión y a quiénes perdieron. Son escenas emotivas, fuertes y crueles, cargas personales que el pelotón decide llevar junto, como un verdadero equipo.

Del otro lado de la guerra está el comandante Krav Vraahk, el antagonista principal de esta precuela, a quien ya empiezan a llamar “el Empalador”. Es uno de los líderes de esta masacre y, a pesar de aparecer apenas un par de veces a lo largo de la campaña, logra infundir un miedo enorme. No necesita estar en pantalla todo el tiempo para que sientas que su presencia lo cambia todo.

Una estructura híbrida con sus pros y contras

La campaña se divide en 5 actos, y cada uno tiene una serie de capítulos que varían su duración. Algunos tienen una estructura completamente lineal, parecida a las misiones de la primera trilogía de la serie. El resto son capítulos que transcurren en mapas mucho más grandes, muy parecidos a los que vimos en Gears 5.

El juego brilla más en los segmentos lineales, porque tienen una narrativa muy sólida y retratan muy bien el terror del Día de la Emergencia. Ese ritmo, sin embargo, se pierde en cuanto entras a una de las zonas semiabiertas de la campaña, llenas de misiones opcionales, decenas de coleccionables y secretos en cada rincón.

Escenarios reciclados en Kalona

Una experiencia totalmente lineal hubiera sido ideal, porque el Día de la Emergencia daba para algo mucho más cinematográfico, íntimo y cercano. La decisión de mantener una estructura híbrida le termina restando puntos. La variedad de niveles resulta decente, aunque el estudio pudo haber aprovechado más este escenario. Hay misiones que llevan al subterráneo cerca de la Imulsión, otras a las zonas industriales de Kalona o a los bosques de las afueras, pero casi todo sucede en las calles de la ciudad. Varias secciones del mapa se repiten en más de dos ocasiones, como si The Coalition hubiera reutilizado estos escenarios, lo que provoca una sensación de déjà vu.

Es posible que la idea del estudio fuera mostrar el antes y el después de Kalona: pasar de ver cómo los Locust asesinan civiles, a recorrer calles vacías con soldados colgados como mensajes, hasta observar cómo la Horda deja todo en cenizas.

Duración de la campaña

En cuanto a la duración, completar la campaña tomó aproximadamente 18 horas. Ese tiempo extra se fue en encontrar coleccionables, hacer misiones opcionales, morir en varias ocasiones jugando en dificultad Locura, y detenerse a admirar la enorme cantidad de elementos narrativos en cada escenario.


Exploración

El escenario principal, Kalona, cuenta con varias zonas semiabiertas que se pueden recorrer con total libertad, apoyándose en un pequeño minimapa. Quienes prefieran ir directo a las misiones principales pueden hacerlo; quienes busquen completar el juego al cien por ciento encontrarán el espacio necesario para tomárselo con calma.

Misiones secundarias y coleccionables

En estas áreas opcionales hay diversos objetivos secundarios. No son historias alternativas que trasciendan en lo narrativo, sino misiones donde hay que eliminar pequeños grupos de enemigos para salvar civiles y obtener recompensas interesantes. Por suerte, no todas las situaciones son idénticas. Algunas misiones obligan a cubrir a un Gear atrapado en un departamento usando un rifle de francotirador. Otras hacen que el objetivo termine muriendo sin importar el esfuerzo. También hay momentos claustrofóbicos donde uno queda encerrado en un estacionamiento, sobreviviendo a oleadas.

Por todo Kalona se pueden encontrar maletines con piezas de equipo y accesorios para personalizar el armamento. Al entrar en el radio de búsqueda, el juego muestra un aviso en pantalla indicando que hay un maletín rígido cerca. Hay decenas de estos maletines repartidos por el mapa, y muchos están extremadamente bien escondidos, por lo que vale la pena explorar cada rincón. Lo mismo ocurre con los coleccionables: estar cerca de uno activa el sonido clásico de la saga, señal de que se está dentro del área de búsqueda. El juego no lleva de la mano ni muestra un indicador en pantalla, pero los jugadores son suficientemente capaces de encontrarlos sin necesidad de esas ayudas. Varios coleccionables, además, no son simples placas de la CGO, sino objetos con pequeñas historias propias.

Depósitos de suministros y el reciclaje de escenarios

El camino también incluye depósitos de suministros, que funcionan como puntos de reabastecimiento para cambiar de armas, editarlas y equipar hasta dos piezas con mods que otorgan ventajas clave. Una de ellas es el inyector de adrenalina, un auténtico salvavidas recomendable, especialmente en las dificultades más altas.

No todos disfrutarán que The Coalition haya apostado por estos pequeños mundos semiabiertos; una experiencia cien por ciento lineal habría sido ideal para muchos. Aun así, no es una decepción total, porque los fanáticos del lore encontrarán detalles, secretos y guiños muy bien pensados. El único punto realmente negativo de la exploración es un detalle de reciclaje que afecta a quienes jugaron la beta o probaron el modo Horde Siege: el estudio tomó una porción enorme de la ciudad y la trasladó tal cual a este modo, lo que resta frescura a uno de los escenarios más grandes de la campaña.


Combate

Este es uno de los apartados donde más brilla Gears of War: E-Day. Los enfrentamientos son, sin exagerar, lo mejor que se ha visto en toda la franquicia. Hay momentos en los que la pantalla se llena de hordas enormes que obligan a mantenerse en constante movimiento, a pensar la siguiente estrategia y a saber cuándo cubrirse y cuándo disparar.

Nuevas mecánicas

Todo se siente aún más fluido gracias a las nuevas mecánicas. Esta precuela se juega como un Gears of War, aunque no es exactamente igual. La novedad más importante es la posibilidad de saltar, ya sea para escalar o para superar obstáculos. Parece un cambio simple, pero transforma por completo la jugabilidad.

También está el deslizamiento a la carrera, que permite pasar por debajo de algunos objetos para sorprender al enemigo por la espalda. Otra novedad es la cobertura baja, que permite prácticamente acostarse en el suelo para no quedar expuesto en pleno tiroteo. Funciona de maravilla, porque en muchos escenarios no hay ninguna cobertura delante, y las grietas que deja un hoyo de emergencia son perfectas para esconderse.

Destrucción y desmembramiento

A esto se suma un sistema de destrucción y desmembramiento más avanzado que nunca. Desmembrar enemigos es parte de la identidad de la saga, y esta vez las balas y las explosiones lo llevan a otro nivel. En cuestión de segundos, la pantalla se convierte en un auténtico baño de sangre.

El entorno también sufre. Las balas lo dañan en tiempo real, las coberturas se hacen pedazos, las paredes se vienen abajo, y hay momentos épicos en los que un escenario entero desaparece de golpe. Entre los efectos visuales y el sonido de los disparos, la adrenalina sube a tope.

Enemigos

El Día de la Emergencia es el capítulo ideal para presentar a las distintas variantes de la Horda Locust. A la gran mayoría ya se conocía, aunque también hay especies nunca antes vistas. Conforme avanza la campaña, aparecen los Grenadiers, los Boomers, los Drones, los Wretches, y hasta criaturas gigantes como los Brumaks y los temibles Corpsers, las arañas subterráneas que crean túneles y revientan el asfalto. Todos aparecen en pantalla de la forma más épica posible. La Horda fue rediseñada por completo, con modelos 3D detallados y comportamientos que complican las cosas al tenerlos enfrente.

Entre ellos destacan los Reavers, de lo más agresivo del juego. Aparecen frente al jugador en cuestión de segundos, tienen muy buena puntería con sus misiles a larga distancia, y ahora pueden quedarse pegados a una pared como si fueran arañas para apuntar con mayor precisión. Eso añade muchísima variedad al combate.

También aparece la Matrona de Esporas, una de las novedades de esta entrega y una auténtica pesadilla. Suelta esporas cada cierto tiempo, y si no se eliminan cuanto antes, se acumulan y disparan espinas que duelen muchísimo. Cuando aparece junto con una horda que ataca desde el suelo, el juego se complica de verdad, y esa dificultad sigue escalando con cada nueva especie.

Jefes

Las batallas contra jefes también resultan espectaculares. Cuestan trabajo y se desarrollan en escenarios más abiertos que permiten moverse todo el tiempo. Quedarse en una sola cobertura es un grave error, porque muchas veces el ataque viene desde arriba. Hace falta desplazarse, apuntar bien y aprovechar los puntos débiles de cada jefe para hacer más daño.

Dificultad

Para quienes disfrutan de los retos, se recomienda jugarlo al menos en dificultad elevada, o directamente en Locura, que es donde más se disfruta. Ahí la inteligencia artificial se muestra en su mejor versión: hay enemigos que lanzan humo, francotiradores con una puntería muy fina, y otros que no se detienen ante nada, corriendo sin importarles recibir balas. En dificultades más bajas, la IA se nota un poco más torpe.

La buena noticia es que, comparado con la versión de preview jugada semanas atrás, The Coalition aprovechó el tiempo para pulir a los enemigos: ya casi no se les ve quedarse estáticos ni hacer movimientos extraños.

Arsenal y personalización

Para sobrevivir hay un arsenal digno de un Gears: el prototipo Lancer MK1, la clásica escopeta Gnasher y el Longshot, entre muchas otras armas que hay que aprender a usar tanto cuerpo a cuerpo como a distancia.

Un gran acierto es que, a través de los depósitos de suministros, se puede acceder no solo a armas de la COG, sino también a armas enemigas como la Breechshot o la pistola Striga, ideal para volar cabezas con una buena ráfaga. Todas se pueden personalizar con una decena de accesorios obtenidos al completar misiones o al encontrar maletines rígidos. Cada arma admite hasta cuatro mods, que mejoran el daño, la velocidad al apuntar, la velocidad al cambiar de arma, o añaden miras con zoom variable. Un mod encontrado para la Gnasher le dio mayor alcance, convirtiéndola casi en un rifle de mediano alcance, algo que sorprendió y salvó la vida en las últimas misiones.

En conjunto, la variedad de enemigos, el arsenal, los jefes y las nuevas mecánicas hacen que los enfrentamientos nunca se sientan repetitivos, aunque muchos transcurran en el mismo escenario.


Cooperativo

La campaña se puede jugar en solitario, en local para dos jugadores, o en línea hasta para cuatro. En esta versión de prensa no fue posible acceder al modo en línea, pero sí se probó el cooperativo local desde una Xbox Series X, y el resultado sorprende por lo bien que funciona: en ningún momento hubo problemas de rendimiento.

La pantalla se divide de forma horizontal, y en un televisor de 55 pulgadas resulta suficiente para que ambos jugadores tengan buena visibilidad. Los elementos no se ven pequeños, ni los escenarios se distorsionan. Es un modo que la comunidad va a disfrutar mucho.


Dirección de arte y motor gráfico

En cuanto a la dirección de arte, The Coalition demuestra su maestría con Unreal Engine 5. Este podría ser uno de los juegos que mejor aprovecha este motor. Los modelos de personajes se ven espectaculares, al menos en PC con los ajustes al máximo, y las animaciones faciales son tan buenas que las actuaciones de voz cobran vida con un realismo impresionante.

Gears of War: E-Day utiliza tecnologías como MegaGeometry y MegaLights, la nueva tecnología de iluminación de Unreal Engine 5 que llena los escenarios con cientos de puntos de luz dinámica. En los tramos donde se recorre Kalona en plena oscuridad, o en interiores con alta densidad de objetos, es donde realmente se nota el poder de esta tecnología. Con un monitor OLED, muchos de estos escenarios de alto contraste se ven increíbles.

Lo que más impresiona es el sistema de destrucción. En los primeros actos, mientras se recorre la ciudad lentamente, se activan puntos de destrucción de forma aleatoria, permitiendo ver en tiempo real cómo los edificios se desmoronan. Una de las misiones más intensas transcurre justo en medio de la destrucción que provoca un Corpser al abrir un enorme orificio en el suelo, con una transición sumamente limpia hacia ese escenario recién destruido. El arte de Gears of War es impecable, y además es una puerta de entrada ideal para quienes nunca conocieron el lore.


Rendimiento

Con gráficos tan avanzados, lo primero que preocupa es el rendimiento, y aquí hay una buena noticia. En la sesión de preview de semanas atrás, el equipo de prueba hacía mucho más esfuerzo y se sobrecalentaba; ahora el rendimiento mejoró ligeramente y consume menos recursos.

La mayor parte del material se grabó en una PC con una RTX 5090, con todos los ajustes al máximo, en 4K y con generación de fotogramas por dos. El resultado es alucinante, aunque hace falta una PC de alta gama para correrlo en altas resoluciones.

En consola, la fluidez también sorprende gracias a sus tres modos de rendimiento. El Modo Calidad corre a 30 cuadros por segundo con resolución nativa. Por su parte, el Modo Balanceado sube hasta 40 cuadros por segundo manteniendo esa misma resolución, siempre que se cuente con una pantalla compatible con VRR (tasa de refresco variable). Y el Modo Rendimiento mantiene sin problemas los 60 cuadros por segundo estables, aunque con una resolución y nitidez mucho más baja.

De estas tres opciones, el modo equilibrado ofrece la mejor experiencia de juego en general, aunque hubo algunos ligeros bajones de FPS en ciertos puntos, nada grave. Las versiones de prensa aún no cuentan con el parche de día uno, que The Coalition probablemente tenga listo para el 1 de octubre, con el fin de mejorar el rendimiento y corregir errores.


Puntos fuertes y débiles

✅ Puntos fuertes

  • Historia emotiva, con un Marcus más humano y un Dom al límite.
  • El Pelotón Bravo transmite el nacimiento real de una hermandad.
  • Sistema de combate con más libertad que nunca, gracias a saltos, deslizamientos y cobertura baja.
  • Destrucción y desmembramiento llevados a otro nivel, muy por encima de entregas anteriores.
  • Gran variedad de enemigos, con Reavers y la Matrona de Esporas como adiciones destacadas.
  • Dirección de arte y uso de Unreal Engine 5 sobresalientes, con tecnologías como MegaLights.
  • Cooperativo local fluido y sin problemas de rendimiento.
  • Doblaje en español latino de altísima calidad.

⚠️ Puntos débiles

  • La estructura híbrida (lineal y semiabierta) rompe el ritmo narrativo en varios tramos.
  • Reciclaje notorio de escenarios ya vistos en la beta y en Horde Siege.
  • Algunas secciones del mapa se repiten más de dos veces.
  • Requiere hardware de gama alta para aprovechar al máximo su apartado gráfico en PC.
  • Las versiones de prensa aún no incluyen el parche de día uno.

Veredicto y calificación

¿Es el mejor Gears of War de la historia?

En muchos aspectos, sí lo es, pero no del todo. Tiene una historia realmente emotiva, con un Marcus más humano, un Dom al límite, y un Pelotón Bravo que hace sentir el nacimiento de una hermandad. Tiene un combate con más libertad que nunca, una destrucción que impresiona, y un apartado visual que demuestra lo que Unreal Engine 5 puede hacer en manos de The Coalition.

Lo que le impide coronarse es su estructura híbrida. Las zonas semiabiertas rompen el ritmo justo cuando la historia debería apretar, y el reciclaje de escenarios juega en contra. Si E-Day hubiera sido completamente lineal, estaríamos hablando de un candidato a juego del año totalmente cantado.

Calificación final

Calificación ReviewMe: 9/10 — por su historia, sus gráficos y su jugabilidad, Gears of War: E-Day es un juego excepcional que hay que jugar si se cuenta con Xbox, PC o Game Pass Ultimate. La franquicia tiene un gran futuro con The Coalition, y se nota el esfuerzo por entregar una experiencia digna de la nueva generación.